
Se le podría llamar felicidad. Si, felicidad es lo que siento ahora mismo, estos últimos meses, este último año. Leyendo todo lo escrito aquí me he dado cuenta de que esas a las que llamaba amigas en verdad no lo eran, nunca se habían preocupado por mi, no les importaba. El concepto que tenía de amistad era equivocado, no tiene nada que ver con lo que en realidad es y agradezco que ciertas personas me hayan hecho darme cuenta de ello.
Este último año ha sido, con diferencia, uno de los mejores de mi vida a pesar de cómo empezó y de algunas noticias, ellos han hecho que a pesar de todo lo malo fuera genial el año.
Todas las personas se merecen saber que es la amistad, la verdadera amistad y espero que un día u otro la encuentren y disfruten de ella como yo ahora estoy haciendo.
Solo de pensar todo lo que me espera con ellas, los viajes, las aventuras, los conciertos, los tatuajes, las risas… todo, absolutamente todo no puedo evitar sonreír como si fuera una niña el día de reyes.
Solo espero que esto dure, dure años y a poder ser, toda la vida. Es una de esas amistades que no quieres perder, que quieres que pasen años y poder recordar los primeros viajes, las primeras lágrimas, los primeros te quiero y todo por lo que pasamos, pero hacerlo junto a ellas.

