viernes, 10 de enero de 2014

I'm gonna be INVINCIBLE

Estaba tranquilamente escuchando música esta mañana cuando ha empezado a sonar “Invicinble” de Hedley, se puede decir que es LA canción, es mi canción. El caso es que al momento he empezado a tener ganas de llorar, a pensar en mis abuelos, los que ya no están y no he podido evitar gritar en el estribillo, gritar un “I’m gonna be Invincible” porque lo necesito, necesito ser fuerte y está canción me da fuerzas.

He terminado pensando en miles de cosas, de recuerdos. No tanto sobre mi abuelo ya que ha pasado 1 año y lo que tuve que pensar ya lo pensé. Pero aun así, mi abuelo siempre está presente, siempre. El hecho de que no me haya visto conducir fue una de las cosas que más me dolió, con lo empeñado que estaba. Sigo esperando que un día por la calle me lo encuentre comprando fruta, con una de sus miles de gorras y su garrote, hablando con todo el mundo.Y una cosa tan simple como que no esté el periódico encima de la mesa o uno de sus cartelitos pegados en la pared solo hacen que cada día lo recuerde y me arrepienta de todas las discusiones y peleas, las contestaciones que le di. Mi cabeza no deja de pensar en que me di cuenta demasiado tarde de lo que le quería, que tan solo tuve unos meses para darme cuenta de que ese viejete era importante para y todo por una pelea, pero de las grandes. 

Ahora le ha tocado el turno a mi abuela o como yo siempre la he llamado, mi amuma. Sinceramente, creo que nunca me perdonaré el hecho de no haber en Navidades a verla y todo por el dinero que suponía el ir hasta allí, el maldito dinero. No dejaba de pensar en qué pasaría si no le volviese a ver, si estas fueran sus últimas navidades y por desgracia, ha sido así. No pude volver a verla desde verano, aunque siempre me quedara el recuerdo de su voz al hablar con ella 2 días antes.

Tampoco puedo dejar de imaginarme como será volver allí y que no esté. Los días de su funeral fue raro estar en el caserio sin ella, despertarme y estar sola pero eran circunstancias especiales. ¿Qué pasará cuando vuelva en verano o en semana santa? No creo que me acostumbre al vivir allí sin ella, sin bajar y encontrármela en la cocina trasteando o leyendo el periódico. ¿Con quién voy a hablar cuando llegue de fiesta a las tantas de la mañana? Ya no me preguntará nadie “Si hacía frío o cómo lo había pasado”. Tontería igual, pero tontería que eran casi como tradiciones. He crecido con ella allí, yo iba a Bilbao a ver a mi amuma y lo demás era secundario, dependíamos de ella y ahora… No sé, pero todo va a cambiar y no quiero que cambie.


En un año han cambiado demasiadas cosas que daba por sentado, se han ido demasiadas personas que formaban parte de mi vida desde siempre. Nunca había sentido un dolor tan grande como el de este año, ver sufrir a mi familia, desmoronarse a las personas que nunca pensé que vería desmoronarse. Ha sido demasiado para mí y solo espero que este nuevo año sea mejor, aunque sea un poquito. De momento no ha empezado del todo bien, pero le voy a dar un poco más de tiempo al 2014.


La verdad es que no sé si alguien leerá esto y casi que me da igual, era algo que desde hace tiempo tenía en mente y necesitaba compartir, aunque solo fuese para sentirme mejor conmigo misma.

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